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A 19 años de carrera, la música de Luis Fonsi se renueva.

“Agradecido sí; satisfecho no”.
Por: Mario Preciado | Fotografía: Cristian Salazar | Maquillaje: Enrique Torres 01 de Marzo de 2017

Luis Fonsi nació en Puerto Rico un día de primavera, hace casi cuatro décadas. Carisma y talento son dos virtudes que lo han perseguido durante su carrera casi como su sombra. Platicamos con él en una reciente visita que hizo a México para promocionar el tema 'Despacito', mismo que destronó cualquier cantidad de listas de popularidad y que representa aventurarse a un estilo completamente diferente a lo que habíamos oído de él; tan sólo es apenas una probadita de su nuevo álbum y con 19 años de carrera artística, sabemos que aún falta mucho por venir.

 

Cuando escribes una canción, ¿desde ese momento sientes qué será un hit? ¿Puedes sentir qué llegará a ser el sencillo del álbum?

“No, yo siempre digo que nadie tiene la bola de cristal. Sí hay momentos donde uno dice ‘esto pude llegar a ser algo interesante’, o viceversa. Uno termina la canción y dice ‘le falta algo’. Casi siempre uno se tarda un día en terminar una canción o medio día, dependiendo del ritmo, pero soy de los que grabo un demo y dejo que la canción respire por un tiempo, y de ahí analizo por dónde ir: si la voy a grabar o si no funciona para mi proyecto, pero sí para otro artista, o si verdaderamente puede ser un single. Al final del día uno nunca sabe. ‘Despacito’ se sentía bien, se escuchaba bien, se me quedaba la melodía en la mente, me emocionaba la simpleza de la letra, pero el hecho de que juega con la sensualidad sin ser vulgar y el ritmo, me parecía algo nuevo que es una fusión de los géneros que escucho; sin embargo, es el público el que decide”.

¿Este tema es un antes y un después en tu carrera?

“Yo diría que es una gran evolución, que es un momento de crecimiento y que me ha dado un nuevo aire a nivel de dirección musical. Hay cosas que no cambian en mí, yo sigo siendo un cantautor, sigo escribiendo con la misma guitarra y con la misma inspiración; obviamente, ‘Despacito’ tiene un ritmo un poco más urbano y más latino, si lo comparamos a mis previos proyectos, así que no es que sea otro Fonsi, sigo siendo el mismo y seguiré cantando las mismas baladas, seguiré mezclando el ritmo con el romance, pero sí se siente que se han abierto nuevas puertas para crecer y para que la gente conozca este lado de mí, que siempre ha estado ahí pero no había tenido la canción para demostrarlo”.

Son 19 años en tu carrera, ¿cuál es el balance en estos momentos? ¿Qué falta por venir todavía?

“Falta muchísimo, yo nunca me he recostado del éxito de una canción o de un disco, de una gira o de un proyecto, nunca he dicho ‘ya llegué a la cima’; agradecido sí estoy, pero satisfecho en el sentido de que ya me puedo recostar y sentirme cómodo, no. Yo creo que esa incomodidad, esa hambre, es lo que nos motiva a seguir dando lo mejor de uno, a aprender cosas nuevas, y nuestro reto no es tener un número uno o ganar un Grammy, es poder mantenerte en este mundo de la música que va evolucionando día a día; ser consistente es una prioridad para mí, y eso es lo que trato de hacer con cada disco”.

Siempre el cariño de tus seguidores en México ha sido muy peculiar e importante, que te ha impulsado de cierta forma, ¿qué representa México para tu carrera?

“(…) Quizás es uno de los países más musicales, donde más talento musical hay, donde más cultura musical hay; obviamente por su tamaño te da la oportunidad de tener un contraste musical dentro de un solo país, muy rico e inspirador, y para mí siempre ha sido muy importante. Es un país donde he vivido, donde he hecho proyectos actorales, donde he ido creciendo e igual falta mucho por hacer. He tenido la oportunidad de hacer giras, he conocido muchos lugares, de picar piedra y cantar desde clubes hasta arenas, y yo creo que eso es lo que hace que uno disfrute tanto eso, porque el éxito –ni en México ni en ningún lugar– ha llegado repentinamente. Nadie me regala nada, todo se ha trabajado pisando fuerte y con el disco debajo del brazo, y ahora quiero que no sólo con ‘Despacito’ sino con este disco y todo lo que viene, me acerque aún más al público mexicano y conozcan más de mí”.

¿Tienes una postura con el gobierno de Donald Trump? ¿Te gusta meterte en estos temas de política?

“No, no me encanta hablar de la política, no es algo que me emocione tanto como hablar de mi música pero, por supuesto, que me importa, y como latino que reside y lleva muchos años viviendo en los Estados Unidos es algo que me preocupa. Yo he tomado la postura de que: Éstas son las cartas que nos han dado, ésta es la mano que hay que jugar y hay que jugarla con mucho ánimo y con mucha fe, fuerza y positivismo. Yo no soy de los que me quedo con los brazos cruzados y me pongo a quejar, aunque algunas veces eso es lo que nos dan ganas de hacer; como latinos hay algo que nos une y es que tenemos garra y tenemos fuerza, y eso es en lo que trato de enfocar mi mensaje a toda la comunidad latina en Estados Unidos: Que ahora más que nunca hay que remar todos en la misma dirección, hay que salir, levantarnos por la mañana con ganas de trabajar y de ser mejores ciudadanos, mejores personas, y ésa es la mejor manera de luchar y unirnos a la situación que estamos viviendo”.

Tu hijo más pequeño, Rocco, ha llegado a consolidarte como padre.

“(…) Es la cereza, es un amor el Rocco, y llegó en el mejor momento porque (es) ese equilibrio y ese balance que uno debe tener como ser humano. Uno que sale todos los días a defender la música, tiene que espiritualmente estar sólido; y saber que esa parte familiar se siente ahora más completa que nunca, me llena de energía y agradecimiento”.

¿Eres de los papás qué cambian pañales o de plano prefieres no meter las manos?

“A mí me ponen a hacer de todo (ríe), por supuesto, que no importa si llego cansado de una gira y me tengo que montar en otro avión, si estoy en la casa tengo que hacer mi rol de papá y me lo disfruto al máximo”.

¿Cuál es la mayor enseñanza que te gustaría dejarles a tus hijos?

“Humildad, trabajar y una frase que llevo siempre tatuada en mi corazón, que es: tratar de tocar el cielo sin levantar los pies del suelo; eso para mí lo dice todo, eso es luchar, querer, crecer y tratar de ser un buen ser humano pero nunca perder el suelo, porque es lo que me enseñó mi familia y es lo que yo quiero pasar a nuevas generaciones”.


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